A raíz de la conferencia que José Luis Corral (profesor de Historia Medieval y escritor) organizada por SOCUMO este agosto pasado de 2015, sobre el documento firmado entre Daroca y Molina de Aragón en 1449 en la ermita de la Virgen del Buen Acuerdo de Gallocanta, llamada así precisamente por esta firma.

Daroca- molina

Pudimos apreciar que este evento era prácticamente desconocido para los habitantes de la Comarca de Molina, a pesar de la gran importancia que en su momento tuvo. En el archivo de Molina no existe copia del documento y sí en el de Daroca y es tal la importancia que se le da allí que incluso en verano hacen una recreación del encuentro.

Desde Socumo queremos hacer público este documento y para ello subimos una transcripción del mismoque nos ha sido amablemente cedida por el Archivo Municipal del Molina de Aragón y que consiguió directamente del ayuntamiento de Daroca junto con la copia del documento original, así como una breve introducción de José Luis Corral, al cual estamos muy agradecidos por habernos descubierto el interés por esta Historia, tan importante en la vida de nuestros antepasados y que nos era desconocida. Para el historiador y escritor darocense José Luis Corral, aquel tratado internacional fue “un precedente lejano de lo que siglos más tarde constituiría el ideario fundacional de la Unión Europea”. “Dos pueblos dieron ejemplo y decidieron acabar con los males de la guerra mediante la concordia política y ciudadana y el acuerdo jurídico”.

CONCORDIA DAROCA-MOLINA 1449

© José Luis CORRAL

En el año 1449, hartos de guerras fronterizas, escaramuzas y rapiñas, el concejo de la ciudad de Daroca y su Comunidad de aldeas, en el reino de Aragón, y el de la villa de Molina y sus aldeas y algunas aldeas de Cuenca, en el reino de Castilla, decidieron firmar una concordia.

Tierra fronteriza, durante más de tres siglos los territorios de Daroca y Molina habían sufrido las consecuencias de los enfrentamientos librados entre los reyes de Aragón y de Castilla, sobre todo en la Guerra de los Dos Pedros, entre 1356 y 1366, durante la cual quedaron arrasadas muchas localidades de la frontera. Alguna de ellas incluso quedó despoblada para siempre.

Para acabar con ello, las gentes de Daroca y de Molina, principales sufridores de los enfrentamientos entre sus respectivos reinos, decidieron hacer una hermandad en la que acordaron que, por el momento y por un plazo de quince meses, no se provocarían daños mutuos, se permitiría el libre tránsito de personas en ambos reinos, se perseguiría a los delincuentes independientemente del reino donde hubieran cometido el delito, se garantizaba el tránsito libre de mercancías, se perseguía a los que causaran daño en cualquiera de los dos lados de la frontera y se aprobaban los derechos a la defensa.

Castillo-1 Daroca torres

Este tratado internacional es un lejano precedente de lo que siglos más tarde constituirá el ideario fundacional de la Unión Europea, y un ejemplo de dos pueblos que decidieron acabar con los males de la guerra mediante la concordia política, el acuerdo jurídico y la concordia ciudadana.

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