Un grupo formado por 20 personas, amigos y socios de Socumo, nos desplazamos el domingo 12 de mayo hasta la localidad de Gea de Albarracín para conocer la zona restaurada del Acueducto  romano de Albarracín-Cella.

Se trata de una maravillosa obra de Ingeniería romana, que no posee arcos en construcción, como el Acueducto de Segovia, sino que a lo largo de 25 Km, los romanos excavaron en la roca para poder abrir los canales por donde las aguas se trasladaban desde el río Guadalaviar hasta la localidad de Cella

Antes de adentrarnos en el propio Acueducto, visitamos el Centro de interpretación del mismo, en donde, a través de un montaje audiovisual podemos hacernos una idea de la magnitud y la importancia del mismo.

http://www.centroacueductoromanogea.com

Acueducto Albarracín-Cella

A continuación nos desplazamos hasta el paraje conocido como el “Barranco de los Burros” en donde localizamos el acueducto y paseamos por sus arcadas excavadas en la roca.

Lo curioso de este tramo es que, en vez de utilizar arcos para salvar el barranco, los constructores mantuvieron la cota de nivel e inclinación y continuaron la curva del barranco excavando en la roca.  (

Ya en Cella visitamos el último tramo del Acueducto, descubierto en gran parte y que, a ras de suelo,  está formado por un gran canal excavado en roca, con gran pendiente y una profundidad de 1 m y una anchura de 0.60 m.

La excursión continuó visitando el Ayuntamiento, la Iglesia y la Fuente de Cella.  Esta última, en realidad se trata de un pozo artesiano, un manantial que comunica con un acuífero cautivo bajo tierra que asciende a la superficie de modo natural.

Se dice que es el más grande de Europa y su caudal puede llegar a alcanzar los 3500 litros /segundo.

Después de comer nos dirigimos a Villarquemado para conocer y pasear por los alrededores de la Laguna del Cañizar, un gran humedal de agua dulce con una red de canales de 6 Km.

El agua de esta laguna procede de un acuífero de 1350 Km cuadrados que se extiende entre Cella y Molina de Aragón.

Para terminar la excursión nos desplazamos a Calamocha para visitar la exposición “Tierras varadas” del fotógrafo Miguel Sebastián. Es el propio autor el que nos acompaña y nos explica cada una de las fotografías y la historia que hay detrás de cada una de ellas. 

Fue un día muy agradable, conocimos sitios curiosos y desconocidos y que, realmente, tenemos muy cerca. El buen tiempo nos acompañó en esta jornada y lo mejor de todo fue la compañía y el buen ambiente entre todos los participantes.

Ingeniería romana: Los acueductos.

Capitulo I

Capitulo II

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